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jueves, 7 de mayo de 2009

Leonor Dinamarca, Santiago, Chile

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METÁFORAS NEGRAS
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Yo no seré poesía
ni viento tempestuoso.
No seré poeta porque esa
es la máxima mentira del idioma.
Mis vestidos serán los mismos de siempre.
Mi cama será mi sepultura.
Las flores crecerán tras mi desidia.
El amor se irá,
como tantas otras veces
de mi vida...No pretendo ser poeta.
Qué mierda haría tratando de ser otros.
Enfrascada en círculos herméticos.
Gritando por estandartes
que nunca fueron míos.
Sentada en un trono
que no me interesa.
Preocupándome por tener un sitio
en la mente ajena...
Cuando ni yo misma recuerdo,
claramente, mis promesas.
No pretendo ser alguien
cuando he bebido Sidra con la Muerte.
Yo vengo desde el fondo del pecado…
No podría vivir en los libros de Historia,
ni en las antologías poéticas,
ni en las clases de Castellano.
Nadie creería en mí.
Sería un espectro hecho mal por otras manos.
Una voz que nunca fue, realmente, mía.
Sería lo que todos quisieron ver:
Una leyenda comprensible
en falsedad de los humanos.
No podría vivir en un doctorado ridículo
de algún famoso literato.
Me daría risa tener que alimentar
la pobre mente de los idiotas.
Me revolcaría en mi tumba
al ver cómo pierden el tiempo
descifrando mis palabras...
Yo no seré poesía.
Ni poeta.
Prefiero vivir en la mente de los locos.
En el delirio de los insomnes.
En el corazón de los bipolares.
En cada persona del esquizofrénico.
En la mirada sincera del autista.
Convertida en viento.
Convertida en árbol.
Pero
¡No!
Señores…
No seré poeta.
No me alcanza el tiempo ni las ganas
para vivir rodeada de mi misma lengua.
Para levantarme, temprano, en las mañanas
y ver este reflejo cruel
en los rincones de mi casa.
No tengo tiempo...
No me quedan ganas...
Me basta conmigo misma
como para escucharme en otras voces,
mal recitada en otras camas.
No tengo tiempo…
Y no tengo ganas.
Bastante he vivido con mis huesos
como para ser tema de tertulias
en salones de esmeralda.
No señores.
Yo no tengo ganas.
Dejen a esta ilusa contar hormigas
por las tardes.
Los duendes recogerán todo despojo,
ellos se encargarán de mi cadáver.
No quiero ser la carga de los vivos.
No quiero ser molestia para nadie.
Déjenme contar hormigas.
Seré feliz intoxicándome de cifras…
Y no traten de decir que soy poeta,
el viento siempre trae mis verdades.
Prefiero ser maldita
o cualquier apelativo conveniente;
pero no me entreguen galas que no quiero.
Maldición.
Confusión.
Crucifixión.
Maldición seré
para todo aquel que me recuerde,
se llenarán de mariposas blancas
sus mañanas.
Sonreirán como idiotas
creyendo en la fidelidad de mis palabras.
Soñarán conmigo...
me verán con alas,
con el encanto de un vampiro,
con la profundidad de mi voz
susurrando conjuros malhadados.
Seré la brisa de suspiros y de encantos.
Seré cualquier cosa que deseen.
Menos poesía en otros labios.

7 comentarios:

  1. Aquí voy de paso y a la pasada, más no permaneceré al margen y dire:
    VIVA LA POESIA!!
    Un abrazo POETA

    Rossana Arellano

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  2. Aunque no quieras ser poeta ni ser recitada en la boca de otros, serás eso y mucho más porque el sentimiento aflora en cada uno de los versos.
    Bello poema en todo su conjunto.
    Un abrazo

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  3. Pués creo que eres poeta.
    Un abrazo

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  4. Gracias amiga por pasar por mi blog y desde ahora eres mi amiga. Si algo te aqui te gusta, es tuyo

    besosssssssssssssssss
    Lydia Raquel Pistagnesi

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  5. Lydia, deja tu huella inscribéndote como seguidora de esta revista, y de paso vas al mío
    http://misspubis64.blogspot.com

    y también te inscribes, así sabré de ti siempre que postees y andes por mis blog, besos, Rocío

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  6. Hermoso poema, la verdad que hay mucho talento destilando de las páginas de tu blog.

    Me gustaría invitarte a conocer mi obra y si te interesa incluso puedes votar por mi en http://www.vinten-uy.com/revista/

    Tu opinion es muy importante, un abrazo.

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